Jueves 10 de octubre de 2013.
Escuela Primaria: Francisco Villa, ubicada en la Calle Pedro Ascencio, de la localidad
de Taxco.
Grupo: Quinto
año.
Profesor del grupo: Gustavo Molina Cabañas.
16:30 hrs.
Aula
de clase con buena iluminación y espacio. El mobiliario está conformado por
butacas.
El
grupo está integrado por 11 alumnos: cinco niñas y seis niños.
La
actividad se llevó a cabo después de que regresaron del recreo de media hora.
Se
notaban serios y curiosos, al mismo tiempo por mi visita. Escucharon con
atención la presentación que hizo el profesor de mí.
Inicié
diciéndoles que colocaran sus butacas en círculo y me integré a éste.
Les pedí
que me dijeran sus nombres: (Manuel, Miriam, Rocío, Sebastián, Perla, Alma,
Gabriela, Roberto, Eduardo, Leonardo, Alejandro y Carlos). Al terminar la presentación, les preguntó
su edad y donde viven.
La
gran mayoría tiene 10 años a excepción de dos alumnos que tienen 11 y todos
viven en calles cercanas a donde está ubicada la escuela.
Comenté
a ellos que me estaba contenta de estar en su grupo y conocerlos.
Les
conté que tuve alumnos y alumnas como ellos, y les mencioné algunas de sus
características; resaltando que eran muy estudiosos y traviesos. (Se oyen unas
risitas).
Continué
diciendo que varios de esos estudiantes, se distinguían porque elaboraban
textos muy interesantes tales como cuentos, fábulas, o contaban algunas
anécdotas vividas. Y también había otros
a los que les daba flojera escribir y les gustaba más contar de manera oral.
Los
interrogué diciéndoles si a ellos les gusta escribir. Unos respondieron que si
y otros que no. Les dije que todos tenemos cosas que contar, que compartirlas
es importante ya que aprendemos a resolver problemas similares a los que nos
cuentan los demás, se obtienen nuevos conocimientos al escuchar a las otras
personas. Y que precisamente a través del tiempo el hecho de contar fue
esencial para la evolución de la sociedad,
creándose la cultura que se
transmitió de generación en generación.
Les
propuse que me ayudaran a elaborar un trabajo que tengo realizar, el cual consiste en que alumnos como ellos elaboren un
cuento. ¿Lo harán? Pregunté y respondieron casi todos que sí.
A
continuación, les pedí que formaran tres equipos, (apliqué la técnica “orden en la banca”).
El
equipo 1 quedó conformado por tres elementos. El equipo 2 por cuatro
integrantes igual que el equipo tres. Distribuí a cada equipo hojas blancas.
Les
di las siguientes indicaciones especificándoles el tiempo que tendrían para
llevar a cabo la actividad. (Media hora).
El
equipo 1. Viaje al exterior. Hacer un recorrido por las instalaciones de la
escuela, observando detenidamente lo que les llame la atención.
Equipo
2. Viaje al interior. Cuenten a su
equipo lo que les sucedió el fin de semana anterior.
Equipo
3: Viaje guiado a la caza de casar objetos seleccionados.
Al
término de la actividad indicada a cada equipo, elaborarán un cuento con los
elementos que seleccionen y acuerden.
Los
integrantes del primer equipo salieron al exterior. Los del segundo equipo se
quedaron dentro del salón y se colocaron en un extremo para realizar la
actividad indicada.
Al
tercer equipo les mostré algunas imágenes en la computadora seleccionadas
previamente tales como: carros, pelotas, personas, deportes, y les solicité que
me dijeran que otras imágenes querían observar. Mencionaron juguetes, deportes
extremos, balones de futbol, paisajes, montañas, gárgolas. La búsqueda de los
objetos se fue haciendo más específica, al indicarme algunas características de
los objetos.
Resalté
el hecho de que nombraran alguna imagen que no estuviera dentro de las ya
mostradas.
Cuando
se mencionó buscar una gárgola, mostraron gran interés e hicieron algunos
comentarios al respecto. (Incluso los integrantes del equipo 2 se mostraron
interesados en la imagen de las gárgolas y vinieron a observarlas).
Observé
a los demás alumnos, que se quedaron en el salón los cuales contaban lo
ocurrido el fin de semana. Mencionaron algún paseo y que fueron de compras.
Salí
al exterior del aula. La escuela cuenta con un patio, una cancha y 13 salones,
de los cuales el turno vespertino utiliza únicamente siete.
Pude
ver que el equipo 1 venía de la cancha. Entraron al salón y acomodaron sus
butacas para ponerse a elaborar su cuento.
Para
ponerse de acuerdo sobre el cuento discutieron un poco los tres equipos, hasta
que retomaron algunas de las opiniones para iniciar su cuento. Designaron quién
escribiría y aportaron sus ideas para el cuento.
Escuché
que comentaban que primero tenía que empezar con “había una vez” porque era un
cuento. Fue en ese momento que aproveché para decirles que su cuento lo podrían
iniciar de la forma que desearan sin recurrir forzosamente a ese inicio. Que lo
podrían empezar como lo hacen cuando están contando algo a otra persona.
El tiempo
de la actividad se agotó, les pedí que leyeran sus cuentos. Un integrante de
cada equipo lo leyó (mientras hacían la lectura de los cuentos, los demás niños
y niñas estuvieron escuchando atentamente, mostrando algunas reacciones de
acuerdo a lo que iban escuchando: caras de asombro, sonrisas y movimientos de
sus manos señalando a algún niño).
Manuel
leyó el cuento del equipo 1.
Sebastián
el del equipo 2.
Leonardo
el cuento del equipo 3.
A
medida que se fueron leyendo los cuentos, hubo comentarios referentes que
identificaban en los personajes de los
cuentos a algunos de sus compañeros, ya que saben que a uno de ellos le gusta
mucho el futbol, y a otro andar en bicicleta.
Noté
que ninguno le puso título, al cuento elaborado. Les comenté que si no le
pondrían título a su cuento. Ellos dijeron que se les había olvidado, y
acordaron poner el título a sus cuentos.
Comenté
que esos cuentos los daría a conocer a los docentes con los cuales estoy
tomando un taller. Y que volvería otro día, para darles a conocer los
comentarios que se hicieran a sus cuentos. Me despedí de los alumnos, alumnas y
del profesor Gustavo Molina Cabañas.
Así
culminé con la actividad en el grupo sobre la elaboración de cuentos.
La
impresión del grupo con el que trabajé esta actividad es:
-
Que son alumnos y
alumnas que tienen una actitud de disposición al trabajo.
-
Como es un grupo reducido fácilmente se pueden
identificar cada uno de los alumnos en cuanto a su forma de ser en el rol que
asumen.
-
Las niñas del grupo
no asumieron un rol de liderazgo. En este caso lo hicieron los niños, quiénes
participaron la mayor parte del tiempo.
Al
llevar a cabo la actividad de la elaboración de cuentos a través de estas tres
formas, pude notar que causa interés en los niños y niñas, ya que la
elaboración del cuento en grupo les permite mayor seguridad al escribir, porque
están creando a partir de vivencias, sentimientos y emociones que se conjugan
en cada una de las aportaciones que hicieron para dar forma al escrito
solicitado.
Debo
decir que estar realizando esta actividad con los alumnos y alumnas, provocó en mí un poco de nostalgia, ya que tengo más de trece años de no estar como
docente frente a grupo.
El
notar las diferentes reacciones en los semblantes de esas niñas y niños, me
hizo evocar con alegría otros tiempos en los cuales, coordinaba las actividades
de aprendizaje de mis discentes, y como al término de las mismas, cuando los
propósitos establecidos se lograban satisfactoriamente, me sentía totalmente
complacida.
Textos de los niños:
Textos de los niños:

