jueves, 7 de noviembre de 2013

Bitácora de la Mtra. Julia Leticia Blanco Morales

Jueves 10 de octubre de 2013.

Escuela Primaria: Francisco Villa, ubicada en la Calle Pedro Ascencio, de la localidad de Taxco.
Grupo: Quinto año.
Profesor del grupo: Gustavo Molina Cabañas.
16:30 hrs.

Aula de clase con buena iluminación y espacio. El mobiliario está conformado por butacas.
El grupo está integrado por 11 alumnos: cinco niñas y  seis niños.
La actividad se llevó a cabo después de que regresaron del recreo de media hora.
Se notaban serios y curiosos, al mismo tiempo por mi visita. Escucharon con atención la presentación que hizo el profesor de mí.
Inicié diciéndoles que colocaran sus butacas en círculo y me integré a éste.
Les pedí que me dijeran sus nombres: (Manuel, Miriam, Rocío, Sebastián, Perla, Alma, Gabriela, Roberto, Eduardo, Leonardo, Alejandro  y Carlos). Al terminar la presentación, les preguntó su edad y donde viven.
La gran mayoría tiene 10 años a excepción de dos alumnos que tienen 11 y todos viven en calles cercanas a donde está ubicada la escuela.
Comenté a ellos que me estaba contenta de estar en su grupo y conocerlos.
Les conté que tuve alumnos y alumnas como ellos, y les mencioné algunas de sus características; resaltando que eran muy estudiosos y traviesos. (Se oyen unas risitas).
Continué diciendo que varios de esos estudiantes, se distinguían porque elaboraban textos muy interesantes tales como cuentos, fábulas, o contaban algunas anécdotas vividas. Y también  había otros a los que les daba flojera escribir y les gustaba más contar de manera oral.
Los interrogué diciéndoles si a ellos les gusta escribir. Unos respondieron que si y otros que no. Les dije que todos tenemos cosas que contar, que compartirlas es importante ya que aprendemos a resolver problemas similares a los que nos cuentan los demás, se obtienen nuevos conocimientos al escuchar a las otras personas. Y que precisamente a través del tiempo el hecho de contar fue esencial para la evolución de la sociedad,  creándose  la cultura que se transmitió de generación en generación.
Les propuse que me ayudaran a elaborar un trabajo que tengo realizar, el cual  consiste en que alumnos como ellos elaboren un cuento. ¿Lo harán? Pregunté y respondieron casi todos que sí.
A continuación, les pedí que formaran tres equipos, (apliqué  la técnica “orden en la banca”).
El equipo 1 quedó conformado por tres elementos. El equipo 2 por cuatro integrantes igual que el equipo tres. Distribuí a cada equipo hojas blancas.
Les di las siguientes indicaciones especificándoles el tiempo que tendrían para llevar a cabo la actividad. (Media hora).
El equipo 1. Viaje al exterior. Hacer un recorrido por las instalaciones de la escuela, observando detenidamente lo que les llame la atención.
Equipo 2. Viaje al interior. Cuenten  a su equipo lo que les sucedió el fin de semana anterior.
Equipo 3: Viaje guiado a la caza de casar objetos seleccionados.
Al término de la actividad indicada a cada equipo, elaborarán un cuento con los elementos que seleccionen y acuerden.
Los integrantes del primer equipo salieron al exterior. Los del segundo equipo se quedaron dentro del salón y se colocaron en un extremo para realizar la actividad indicada.
Al tercer equipo les mostré algunas imágenes en la computadora seleccionadas previamente tales como: carros, pelotas, personas, deportes, y les solicité que me dijeran que otras imágenes querían observar. Mencionaron juguetes, deportes extremos, balones de futbol, paisajes, montañas, gárgolas. La búsqueda de los objetos se fue haciendo más específica, al indicarme algunas características de los objetos.
Resalté el hecho de que nombraran alguna imagen que no estuviera dentro de las ya mostradas.
Cuando se mencionó buscar una gárgola, mostraron gran interés e hicieron algunos comentarios al respecto. (Incluso los integrantes del equipo 2 se mostraron interesados en la imagen de las gárgolas y vinieron a observarlas).
Observé a los demás alumnos, que se quedaron en el salón los cuales contaban lo ocurrido el fin de semana. Mencionaron algún paseo y que fueron de compras.
Salí al exterior del aula. La escuela cuenta con un patio, una cancha y 13 salones, de los cuales el turno vespertino utiliza únicamente siete.
Pude ver que el equipo 1 venía de la cancha. Entraron al salón y acomodaron sus butacas para ponerse a elaborar su cuento.
Para ponerse de acuerdo sobre el cuento discutieron un poco los tres equipos, hasta que retomaron algunas de las opiniones para iniciar su cuento. Designaron quién escribiría y aportaron sus ideas para el cuento.
Escuché que comentaban que primero tenía que empezar con “había una vez” porque era un cuento. Fue en ese momento que aproveché para decirles que su cuento lo podrían iniciar de la forma que desearan sin recurrir forzosamente a ese inicio. Que lo podrían empezar como lo hacen cuando están contando algo a otra persona.
El tiempo de la actividad se agotó, les pedí que leyeran sus cuentos. Un integrante de cada equipo lo leyó (mientras hacían la lectura de los cuentos, los demás niños y niñas estuvieron escuchando atentamente, mostrando algunas reacciones de acuerdo a lo que iban escuchando: caras de asombro, sonrisas y movimientos de sus manos señalando a algún niño).
Manuel leyó el cuento del equipo 1.
Sebastián el del equipo 2.
Leonardo el cuento del equipo 3.
A medida que se fueron leyendo los cuentos, hubo comentarios referentes que identificaban  en los personajes de los cuentos a algunos de sus compañeros, ya que saben que a uno de ellos le gusta mucho el futbol, y a otro andar en bicicleta.
Noté que ninguno le puso título, al cuento elaborado. Les comenté que si no le pondrían título a su cuento. Ellos dijeron que se les había olvidado, y acordaron poner el título a sus cuentos.
Comenté que esos cuentos los daría a conocer a los docentes con los cuales estoy tomando un taller. Y que volvería otro día, para darles a conocer los comentarios que se hicieran a sus cuentos. Me despedí de los alumnos, alumnas y del profesor Gustavo Molina Cabañas.
Así culminé con la actividad en el grupo sobre la elaboración de cuentos.
La impresión del grupo con el que trabajé esta actividad es:
-        Que son alumnos y alumnas que tienen una actitud de disposición al trabajo.
-         Como es un grupo reducido fácilmente se pueden identificar cada uno de los alumnos en cuanto a su forma de ser en el rol que asumen.
-        Las niñas del grupo no asumieron un rol de liderazgo. En este caso lo hicieron los niños, quiénes participaron la mayor parte del tiempo.
Al llevar a cabo la actividad de la elaboración de cuentos a través de estas tres formas, pude notar que causa interés en los niños y niñas, ya que la elaboración del cuento en grupo les permite mayor seguridad al escribir, porque están creando a partir de vivencias, sentimientos y emociones que se conjugan en cada una de las aportaciones que hicieron para dar forma al escrito solicitado.
Debo decir que estar realizando esta actividad con los alumnos y alumnas,  provocó en mí un poco de nostalgia, ya  que tengo más de trece años de no estar como docente  frente a grupo.
El notar las diferentes reacciones en los semblantes de esas niñas y niños, me hizo evocar con alegría otros tiempos en los cuales, coordinaba las actividades de aprendizaje de mis discentes, y como al término de las mismas, cuando los propósitos establecidos se lograban satisfactoriamente, me sentía totalmente complacida.

Textos de los niños: